Ciudad de México— La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, enfatizó de manera tajante la postura de su administración frente al crimen organizado, asegurando que su gobierno jamás entablará pactos con grupos criminales. Las declaraciones de la mandataria federal surgieron tras los cuestionamientos sobre la entrega e internamiento en Estados Unidos de miembros de la delincuencia organizada y las recientes revelaciones sobre la supuesta intervención de agencias extranjeras en territorio nacional.

La jefa del Ejecutivo Federal respaldó los cuestionamientos de la Secretaría de Gobernación sobre quiénes son los actores que realmente realizan negociaciones con las estructuras delictivas fuera de los canales institucionales. Para contrastar la política actual, Sheinbaum Pardo recordó los vínculos históricos de gobiernos anteriores con el narcotráfico, citando de manera directa la fuga en 2001 del principal líder del Cártel de Sinaloa durante el sexenio de Vicente Fox, así como la reclusión en Estados Unidos del exsecretario de Seguridad, Genaro García Luna, hallado culpable de facilitar operaciones y recibir financiamiento ilícito de esa misma organización.

La presidenta señaló que el desglose operativo presentado por el Gabinete de Seguridad demuestra con detenciones y decomisos históricos que el combate a la delincuencia se mantiene bajo una estrategia firme y transparente. Para dar claridad jurídica al proceso de entrega de los capos a las autoridades estadounidenses en 2024, Sheinbaum confirmó que la Secretaría de Relaciones Exteriores ya solicitó formalmente la intervención de la Fiscalía General de la República para que requiera informes directos al FBI y presente un balance público sobre el estatus de las carpetas de investigación abiertas por este caso en México.

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