por Armando Reyes Toscano El fascismo encontró caldo de cultivo en América Latina. Trump ha aplicado la formula del protectorado, que entre otras cosas significa ceder la soberanía de un Estado a cambio de protección diplomática y militar, cuestión que ya se observa en Argentina y Honduras, donde marines están tomando el control territorial y los presidentes de esos dos países, siguen a pie de la letra las instrucciones de Trump, una de ellas es perseguir y reprimir a dirigentes que están en contra de la entrega de su país a un nuevo colonizador en pleno siglo XXI.Palmiro Togliati advierte acertadamente que se están juntando algunas fuerzas sociales con la burguesía fascista, destaca la consolidación del fascismo con aquel grupo social nacionalista corporativista con rasgos románticamente anticapitalistas.En México gobernó por décadas el nacionalismo revolucionario, sus raíces burguesas loacercaron inevitablemente con la derecha panista y hoy con la ultraderecha mundial. Quieren y exigen la formula del protectorado, no aceptan su derrota, no aceptan la perdida de millones de ciudadanos que dejaron de creer en el Pri y que se integraron en Morena, por una vida mejor.La coalición Prianprd sigue mutando con nuevos partidos, pero en el fondo aspiran a un país como el de Argentina y Honduras y gobernado desde el trono por Trump, al que diputados y senadores del Prian visitan constantemente para exigirle una intervención directa en México.Se equivocan rotundamente, los mexicanos estamos conscientes de que EU nos robo la mitad del territorio y no permitiremos que los traidores logren su objetivo. Navegación de entradas El asesinato de Colosio: El día que falló el Estado