Ciudad de México, 10 de septiembre de 2026

Consejera Presidenta; consejeras y consejeros electorales; representantes del Poder Legislativo y de los partidos políticos; mexicanas y mexicanos:

Hoy comienza formalmente el proceso electoral 2026-2027. Esta elección será decisiva para hacer valer la voluntad popular.

Desde este Consejo General me dirijo al pueblo de México, porque a él pertenece la soberanía y solamente él tendrá la última palabra.

Se renovarán las 500 diputaciones federales y, en los procesos locales concurrentes, se elegirán cerca de 20 mil cargos, entre ellos 17 gubernaturas.

Pero la decisión de fondo será una sola: qué rumbo debe seguir la Nación y al servicio de quién debe estar el poder.

Cuando Morelos presentó los Sentimientos de la Nación, puso los cimientos políticos de la patria y estableció el principio que ha guiado nuestras mejores causas: la soberanía dimana exclusivamente del pueblo.

México comenzó a construirse alrededor de una aspiración: ser una nación libre, soberana y justa. La Independencia nos dio patria y libertad; la Reforma defendió la República; y la Revolución hizo de la justicia social una causa nacional.

Los conservadores siempre intentaron detener ese camino. En el siglo XIX viajaron a Europa para ofrecerle la corona de México a Maximiliano. Preferían servir a un príncipe extranjero antes que acatar la voluntad popular.

Esa lucha la continuamos quienes enfrentamos el fraude de 1988, defendimos a  Andrés Manuel López Obrador ante el desafuero y resistimos las imposiciones de 2006 y 2012. Siempre luchando contra la mafia del poder.

Durante décadas caminamos y mantuvimos viva la esperanza hasta convertirla en una fuerza capaz de transformar al país. De esa resistencia nació nuestro partido-movimiento como un acto de legítima defensa del pueblo organizado. Se formó en plazas, barrios, ejidos y comunidades donde la esperanza se mantuvo viva.

Andrés Manuel, fundador y líder moral de nuestro movimiento, reunió esas luchas en un Proyecto Alternativo de Nación.

En 2018, el pueblo abrió el camino de la Cuarta Transformación y, en 2024, decidió profundizar bajo la conducción de nuestra Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

La Cuarta Transformación es la continuación de las grandes luchas del pueblo de México por la soberanía, la democracia y la justicia.

Esta disputa sigue viva. La transformación recuperó el sentido ético del poder y volvió a ponerlo al servicio de la gente. Los derechos que hoy existen fueron conquistados por el pueblo. El salario recuperó terreno, los Programas de Bienestar se elevaron a rango constitucional y millones de personas salieron de la pobreza.

Los partidos del viejo régimen convirtieron el poder en patrimonio de una minoría, se alejaron de la gente y terminaron encerrados en sus cúpulas.

Conservan sus siglas y su registro, pero carecen de autoridad moral y legitimidad popular. La oposición perdió al pueblo mucho antes de perder las elecciones.

Por eso Morena inicia este proceso con un gran apoyo del pueblo y con amplia ventaja frente a los deba diferidos políticos. Esa ventaja expresa la confianza de un pueblo que no quiere regresar al régimen de corrupción y privilegios.

Los conservadores también lo saben. Por eso recurrirán a la guerra sucia, a la calumnia, fabricarán acusaciones e intentarán violentar las reglas.

Durante años, los partidos del viejo régimen convirtieron al árbitro electoral en parte de sus negociaciones, solo recordar que en el pasado se avalaron fraudes electorales. Confiamos en que este INE esta al servicio de la democracia y del pueblo.

La transformación de la vida pública exige instituciones al servicio del estado de derecho y del pueblo. Confiamos en que el Instituto hará valer la legalidad y protegerá la voluntad popular frente a cualquier intento de violentarla.

Por nuestra parte morena actuara con convicción democrática: cumpliremos la ley y cuidaremos que quienes aspiren a representarnos estén a la altura de la confianza ciudadana.

La iniciativa de nuestra presidenta dio origen a la Comisión de Verificación de Integridad en Candidaturas. Morena someterá a revisión todas sus candidaturas y presentará candidatos con trayectoria honesta.

La honestidad es un mandato ético que no admite excepciones. Ninguna candidatura será refugio de la corrupción. No mentir, no robar y no traicionar al pueblo es nuestra norma de conducta.

El pueblo nos dio su confianza y debemos honrarla en cada decisión. La Cuarta Transformación no consiste en quitar a unos para poner a otros, sino en cambiar de raíz la manera de ejercer el poder. De ahí nace nuestra autoridad moral.

En esta elección también está en juego la soberanía nacional. Nuestra presidenta Claudia Sheinbaum no ha titubeado en la defensa de la patria. Ha actuado con firmeza y dignidad, honrando el mandato popular que recibió.

Respaldamos su iniciativa para que quienes aspiren a las más altas responsabilidades de la nación tengan una sola nacionalidad. Quien pretenda asumir esas responsabilidades debe guardar una lealtad inequívoca a la patria y al pueblo.

En ese sentido, también sostenemos que México dialoga y coopera con el mundo, pero decide por sí mismo. No es colonia ni protectorado de nadie. Cooperación, sí; subordinación, no; injerencismo, jamás.

Cuando pierden el respaldo popular, quienes nunca han confiado en la gente acuden a gobiernos, agencias y organismos internacionales para buscar la intervención que no pueden conseguir en las urnas.

Antes fueron a buscar a un príncipe extranjero; hoy buscan fuera la fuerza que el pueblo les niega.

México conoce esa historia y sabe defender su dignidad. No lo van a conseguir. La guerra sucia no nos va a detener. La mentira podrá recorrer el mundo, pero no borrará la memoria, los derechos conquistados ni la voluntad del pueblo.

Morena defenderá su derecho a decidir libremente. No permitiremos que las campañas de miedo ni las presiones extranjeras sustituyan la voluntad popular.

Confiamos en el pueblo porque junto a él hemos construido esta transformación. Morena es la esperanza de México porque nació del pueblo y nunca se ha separado de él.

Estar con la gente es nuestro principio irrenunciable y la fuente de nuestra autoridad moral.

Comienza el proceso electoral a sabiendas que habrá ataques y provocaciones, pero tenemos historia, principios y pueblo.

Estamos seguros de que vamos a ganar en 2027, porque México no quiere regresar al régimen de corrupción y privilegios. Ganará este proceso quien más apoyo del pueblo concite, no el que grite y calumnie mas. Tonto es el que cree que el pueblo es tonto.

Será la victoria de un pueblo decidido a defender la soberanía, cuidar los derechos conquistados y seguir construyendo el Segundo Piso de la Cuarta Transformación.

Porque en el pueblo están nuestro origen, nuestra fuerza y nuestro porvenir:

¡Con el pueblo todo; ¡sin el pueblo, nada!

Muchas gracias.

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