Puebla con rumbo social: Armenta pone el bienestar en el centro Del combate al feminicidio al impulso del deporte y el turismo comunitario, Puebla redefine la seguridad y el desarrollo desde abajo.Con mil millones invertidos en el campo, una universidad pública del deporte y un modelo turístico con identidad, el gobierno de Armenta impulsa un nuevo pacto social basado en justicia, inclusión y bienestar colectivo. SEGURIDAD para todos En un país donde la seguridad sigue siendo un reto prioritario, el gobernador Alejandro Armenta destacó una reducción sostenida de delitos de alto impacto en Puebla, incluido el feminicidio, gracias a una estrategia integral basada en prevención, derechos humanos y paz desde lo local. Durante el “Jueves de Seguridad”, reiteró su compromiso con un modelo de justicia social, alejado de la militarización, y con inversiones en profesionalización policial y tecnología para fortalecer el Estado de derecho. El gobernador Alejandro Armenta anunció una reducción del 40 % en feminicidios en Puebla y el fortalecimiento de las Casas Serdán, espacios comunitarios para prevenir la violencia y construir paz desde lo local. Puebla reportó una reducción del 30 % en feminicidios durante el primer semestre de 2025, un avance significativo en una entidad marcada por altos índices de violencia de género. El gobernador Armenta destacó que, más allá de las cifras, la prioridad es proteger vidas mediante prevención, atención integral y acceso a la justicia con perspectiva de género. Para ello, se han impulsado programas comunitarios, espacios seguros y una mayor coordinación interinstitucional. Estrategia integral con enfoque preventivo: En sintonía con la Estrategia Nacional de Seguridad, Puebla refuerza la coordinación con fuerzas federales para avanzar hacia una pacificación real, priorizando la recuperación del tejido social a través de cultura, deporte, educación y empleo en zonas históricamente marginadas. Combate a la impunidad, el gran pendiente: Armenta reconoció que la impunidad sigue siendo un reto central para lograr una seguridad justa y duradera. Llamó a jueces y fiscales a actuar sin corrupción ni favoritismos, y anunció una próxima reforma al sistema de justicia penal para hacerlo más eficiente, transparente y accesible, especialmente para los sectores vulnerables. Bienestar para el pueblo Con un plan histórico para duplicar el turismo y transformar el rostro económico de Puebla, el gobernador Alejandro Armenta presentó una ambiciosa estrategia estatal para convertir al turismo en un motor de desarrollo con justicia social. El objetivo: duplicar el número de visitantes a 30 millones al final del sexenio mediante un modelo sustentable, comunitario e incluyente.La iniciativa busca redistribuir la riqueza turística, rescatar tradiciones, impulsar el arraigo territorial y generar empleo en regiones marginadas, alejándose de modelos excluyentes. Se crearán corredores turísticos con identidad local, fomentando el turismo cultural, rural, de bienestar y religioso, con inversión pública y privada enfocada en infraestructura, capacitación y promoción con rostro humano. Coordinación con pueblos originarios y enfoque de género: La estrategia turística prioriza la participación directa de los pueblos originarios en las decisiones y beneficios económicos, reconociendo sus derechos culturales. Además, incorpora un enfoque de género, visibilizando el papel central de las mujeres en actividades comunitarias históricamente marginadas. Puebla, corazón cultural de México, no solo destaca por su riqueza histórica y gastronómica, sino por una ciudadanía orgullosa de su identidad. El gobernador Alejandro Armenta presentó una estrategia turística que va más allá del crecimiento económico: es un proyecto cultural de Estado que fortalece el arraigo y promueve el bienestar común. Con una visión incluyente y sustentable, la Cuarta Transformación apuesta por un turismo que genere desarrollo con rostro humano, proteja lo que somos y construya lo que merecemos. Campo productivo Apoyo histórico al campo poblano con visión comunitaria y justicia social, con una inversión superior a los mil millones de pesos, el gobernador Alejandro Armenta impulsa —en apenas 229 días de gobierno— una transformación sin precedentes del agro poblano.A través de una estrategia integral basada en inversión directa, tecnificación, soberanía alimentaria y organización comunitaria, el campo ha dejado de ser una zona relegada para convertirse en eje de bienestar colectivo. Esta política pública rompe con el asistencialismo del pasado y reconoce a las comunidades rurales como protagonistas del desarrollo. Más de 600,000 hectáreas antes ociosas han comenzado a reactivarse con maquinaria, insumos y apoyo gratuito, mientras se fortalecen redes productivas, modelos agroecológicos y cadenas de valor local. Con este impulso, Armenta no solo rescata la tierra: siembra futuro con raíces en la justicia social, la autonomía alimentaria y la dignidad campesina.El modelo se basa en un humanismo mexicano y bioética social, priorizando herramientas útiles sobre ostentaciones. Los Centros Regionales de Innovación e Investigación (CIITRAS) y la alineación educativa con escuelas técnicas fortalecen las vocaciones locales en agricultura, ganadería y turismo comunitario, consolidando la marca “Puebla Cinco de Mayo” como símbolo de identidad agroindustrial colectiva. Más de 35,000 familias en 211 municipios han recibido apoyos directos; se atenderán 100,000 hectáreas con maquinaria y se protegerán 16,000 hectáreas afectadas por plagas con control biológico. Además, más de 1,400 mujeres rurales y productores fueron capacitados para generar productos de alto valor, desde café arábigo hasta ganado de traspatio. Acceso a financiamiento: Se han activado créditos por 680 millones de pesos para apoyar a micro, pequeñas y medianas empresas rurales, enfocándose en productos de valor agregado y redes comunitarias de comercialización. Productores beneficiados destacan el cambio real y tangible: María Rosalba Moroni recuperó su parcela tras dos años sin sembrar gracias a los apoyos, y Pascual Hernández, de Tlahuapan, volvió a trabajar tierras que parecían olvidadas. “Un giro histórico: de dependencia a soberanía popular” Este modelo deja atrás el asistencialismo y pone a las comunidades al centro, reconociéndolas como protagonistas del desarrollo. El campo se convierte en motor de justicia social, empleo y dignidad, en una nueva visión donde el Estado trabaja desde abajo. Los jóvenes y el Deporte Se coloca la primera piedra de la Universidad del Deporte: Una apuesta por el derecho a la educación y la transformación social en Puebla. Con una inversión superior a 700 millones de pesos, el gobernador Alejandro Armenta dio inicio a la construcción de la Universidad del Deporte del Estado de Puebla (UDEP), una institución pública que busca democratizar el acceso a la formación deportiva de alto rendimiento y fomentar la transformación social desde la educación. Durante el acto simbólico en el Estadio Olímpico Ignacio Zaragoza, acompañado por Rommel Pacheco, titular de la CONADE, Armenta subrayó que esta universidad no será un privilegio para unos cuantos, sino una plataforma pública e incluyente para jóvenes de comunidades indígenas, barrios marginados y zonas históricamente excluidas. Rompiendo el elitismo: nace el deporte popular La UDEP contará con más de 61 mil m² de infraestructura, aulas, dormitorios, comedores, canchas profesionales y residencias estudiantiles. Su modelo educativo, encabezado por José Luis “Chelís” Sánchez Solá, ofrecerá carreras técnicas y de licenciatura con enfoque comunitario en áreas como fisioterapia, nutrición, educación física y gestión del deporte. “Esta universidad será el rostro del deporte popular”, declaró Armenta, quien destacó que el deporte es un derecho humano y una herramienta de paz, salud y disciplina social. Se prevé que el campus, funcional y sin lujos innecesarios, abra sus puertas en 2026 para recibir a más de 1,500 estudiantes. La Universidad del Deporte será una pieza clave en el segundo piso de la Cuarta Transformación en Puebla, alineada con los principios de justicia social, bioética y humanismo mexicano. Además de brindar oportunidades educativas, la construcción de la UDEP generará empleos para cientos de trabajadores de la región, activando la economía local. Más de 480 jóvenes han solicitado su ingreso desde el primer día de convocatoria, lo que refleja la alta demanda social de espacios formativos con enfoque comunitario. El proyecto también contempla una arquitectura accesible, áreas verdes y espacios diseñados para el bienestar integral de los estudiantes. La UDEP no solo busca formar campeones deportivos, sino ciudadanos con valores, arraigo territorial y compromiso con la transformación social de sus comunidades. Navegación de entradas Plan Nacional de Organización Morena es el Pueblo Organizado