En El Humanista expresamos nuestra solidaridad ante las recientes agresiones sufridas por los periodistas Ana Belén Castellanos, Antonio Pineda y Raúl Lazcano. Estos actos de violencia no solo atentan contra la integridad física de los profesionales de la comunicación, sino que representan un ataque directo a la libertad de prensa. Estos incidentes muestran la vulnerabilidad de los comunicadores en espacios públicos y a su vez, el peligro al que miles de personas se enfrentan diariamente en el trayecto hacia sus empleos, pues puede convertirse en un escenario de inseguridad y violencia. Hacemos un llamado enérgico a las autoridades correspondientes para que estos actos no queden impunes y se garantice un entorno seguro para el ejercicio periodístico en el estado. A nuestros colegas de Imagen Televisión y e-consulta, les reiteramos nuestro respaldo total. La labor informativa es un pilar de la democracia y ninguna agresión logrará silenciar la voz de quienes buscan la verdad. Navegación de entradas Centros de Asistencia Infantil Comunitaria de Xicotepec garantizan acceso a la educación