por Mario A. Medina

Que no le digan…

“La calumnia cuando no tizna, mancha” fue una frase recurrente del expresidente Andrés Manuel López Obrador durante los seis años de su gobierno, y aún antes. Comúnmente se refería, imputaba a medios de comunicación las manchas que se pretendía, se vieran como un escándalo.

Efectivamente aquellas declaraciones, notas, artículos, columnas mentirosas generaban que un sector social, particularmente el conservador, creyera lo que escuchaba, lo que leía. Muchas veces si bien no alcanzaban a desacreditar al mandatario, era, al menos, objeto de duda lo que se decía de él.

“La calumnia cuando no tizna, mancha” fue una frase recurrente del expresidente Andrés Manuel López Obrador durante los seis años de su gobierno, y aún antes. Comúnmente se refería, imputaba a medios de comunicación las manchas que se pretendía, se vieran como un escándalo.

Efectivamente aquellas declaraciones, notas, artículos, columnas mentirosas generaban que un sector social, particularmente el conservador, creyera lo que escuchaba, lo que leía. Muchas veces si bien no alcanzaban a desacreditar al mandatario, era, al menos, objeto de duda lo que se decía de él.

La reacción de muchos quienes leían o escuchaban las notas del amparo, respondían con un, “pues claro”; “el miedo no anda en burro”, “si tienen cola que les pisen” y otras muchas expresiones similares, creyendo a ojos cerrados que efectivamente Andrés y Gonzalo se habían amparado porque en cualquier momento “pueden ser detenidos y llevados al bote”, se podía leer en redes sociales.  La demanda de amparo se tramitó de manera electrónica y sin firma ante un juez en Zacatecas y en otros dos estados “en contra de su “incomunicación, no localización, privación de la libertad o posible desaparición forzada y orden de aprehensión”.

La reacción de muchos quienes leían o escuchaban las notas del amparo, respondían con un, “pues claro”; “el miedo no anda en burro”, “si tienen cola que les pisen” y otras muchas expresiones similares, creyendo a ojos cerrados que efectivamente Andrés y Gonzalo se habían amparado porque en cualquier momento “pueden ser detenidos y llevados al bote”, se podía leer en redes sociales.  La demanda de amparo se tramitó de manera electrónica y sin firma ante un juez en Zacatecas y en otros dos estados “en contra de su “incomunicación, no localización, privación de la libertad o posible desaparición forzada y orden de aprehensión”.

Sin embargo, horas después, Andrés Manuel López Beltrán difundió por su cuenta de Instagram un comunicado en donde negó haberse amparado, y acusó que la acción era parte de “una campaña dedesprestigio” y “una operación malintencionada, planeada y orquestada desde varios frentes”.

De su lado, Javier Rodríguez Smith a quien se le atribuyó haber promovido el amparo, negó haberlo solicitado y acusó “suplantación de identidad”. A pesar de esta aclaración, muchos medios electrónicos e impresos, como el diario Reforma, a “ocho columnas”, cabecearon sus notas como si en verdad ambos hubieran buscado la protección legal por temor a ser apresados: “Amparan a Ándy en contra de la FGR”, una nota cabeceada y redactada con mala leche y poco ética profesional como ocurrió del mismo modo en muchos medios estatales. Toda una maquinación.

Una vez más, como sigue ocurriendo en el gobierno de Claudia Sheinbaum, muchos medios de comunicación, articulistas, además de políticos de partido, siguen ofreciendo la mentira, la difamación y el golpeteo como oferta periodística, pero ahora articulada y dirigida por un bandolero, Ricardo Salinas Pliego.   

Que no le cuenten…

Salinas Pliego ha llamado a los mexicanos a unirnos “contra la corrupción y la violencia”. El cinismo es su marca. Se le olvida -a propósito- que corrompió al viejo poder judicial que le ha permitido, hasta ahora no pagar durante 16 años sus contribuciones hacendarias que ya suman 74 mil millones de pesos.

El no cumplir con dicho pago “le viene en la sangre, del ADN de su padre, Hugo Salinas Price, que quebró en 1950 su empresa Radiotécnica, S. A., para evitar pagar adeudos fiscales. Salinas Price creo Elektra, la que heredó a su hijo Ricardo, quien superó a su padre en mañas, transas, corruptelas.

En su “grito” ha llamado a vivir en un “entorno pacífico y honesto”. Ha de suponer que se nos olvida “El ´Chiquihuitazo’: El día que Salinas Pliego expandió el imperio de TV Azteca a punta de pistola”; el día que se adueñó tramposamente de CNI-Canal 40.

Este personaje es todo un bandido, un ratero pues. Para él no hay ley que valga ni compromiso de “caballeros” que respete. En 1993, Raúl Salinas, hermano del expresidente de México, le prestó 29.8 millones de dólares. Raúl lo ha acusado de no cumplir con la deuda. Cuando uno de sus deudores de Elektra le recordó el no pago a Raúl Salinas, Ricardo Salinas le respondió: “ustedes preocúpense por los $3,000 pesos que le deben a Elektra y no han pagado”.

Sí, agréguele a lo ya descrito sobre quién es el que se dice llamar “el tío Richi”, misógino, usurero, maleante, desfachatado y evasor fiscal; el mismo que aspira a ser presidente de México. 

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