por Norberto Amaya Aquino Seguramente vendrán otros momentos y otros tiempos, la vida política de los estados, municipios y también de la sociedad en general, tendrá que aceptar que las condiciones en México se están modificando día a día, y luego entonces implica modificar actitudes, visión, proyección, conceptos, escenarios y oportunidades. Nadie escapará de ello. 2026 es un tiempo que ya se vive, donde muchos actores tanto económicos como políticos ya establecen sus expectativas y propósitos para inicios de enero y evidentemente para el año 2026. Las instituciones también se van adaptando, varias de ellas serán relevantes en el escenario nacional puede suceder con el INE, el consejo coordinador empresarial, los sindicatos, el poder legislativo, el poder judicial o bien el ejecutivo federal con gabinete ampliado; saben que habrá un proceso electoral en 2027 que iniciará pronto, pero se acentuará a fines de año, entonces debemos estar atentos y preparados. Nuevas fuerzas políticas cualquiera sea su tendencia o denominación, han solicitado su registro electoral, donde las coaliciones ó pactos pueden diferenciarse, extinguirse o en su caso renovar acuerdos que hagan posible el cambio democrático para bien de México. Nosotros estaremos pendientes y atentos a lo que suceda; organizados como debe ser, pues el futuro del país no puede quedarse en manos de unos cuantos. Debemos entender que hay memoria, historia, presente y futuro, de ello dependerá la manera en que entendamos y comprendamos que se requiere para que la educación, el civismo y el conocimiento político, pero sobre todo que la defensa de la patria sea esencia de todo tipo de movimiento social, popular o en su caso partidario. No nos deben de educar con el miedo y la desinformación en los medios comerciales de la ultraderecha de comunicación, ellos saben muy bien a que juegan. Por lo tanto, nosotros también debemos conocer que podemos. Las elecciones estatales ya están en parte manchadas, por que pretenden hacer héroes a villanos o miembros de la delincuencia organizada, que los voceros y locutores de la ultra derecha mexicana engrandecen; y al mismo tiempo ocultan que su objetivo es volver a tener los privilegios que por encima de la población mexicana ellos tenían. También sucede su ambición con los recursos naturales, por ejemplo con el agua que debiera ser para uso humano hoy se vende a aprecios muy altos, sin que siquiera que se pueda volver a mantener los mantos acuíferos, pero también intentan recuperar lo que privatizaron y me refiero a las playas, además de los municipios con ingresos propios, e imponiendo cobros al margen de la ley, a ello se suma la depredación que durante años han llevado acabo de la riqueza en diversas regiones y también una sobre explotación de la fuerza de trabajo, de hombres y mujeres. No les importa la vida, les gusta la sangre y la violencia, pregonan el odio y el rencor; todo esto para la ultra derecha es algo natural, así los formaron, es su naturaleza y así actúan. Por ello movimiento progresista y municipalista, deberá estar a la altura de las circunstancias en todo el país, sobre todo protegiendo el proyecto que nos da sentido de vida, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, y en el caso de Puebla por el Gobernador Alejandro Armenta, no debe haber medias tintas, eso debe quedar claro y señalar quienes trasgreden los principios básicos del movimiento de regeneración nacional; aunque algunos de ellos se autonombren dirigentes de MORENA o del acuerdo político interpartidario. Tenemos que vigilar que todo México, pero Puebla esencialmente sea un eje y un motor de la economía nacional, del desarrollo de la educación, el deporte y el bienestar con seguridad. Quienes no lo entiendan deben irse a donde mejor se sientan tranquilos, según su estilo de vida. No debe de haber limitaciones a la libertad de expresión, pero tampoco debe permitirse el libertinaje, la mentira, el engaño y la nota diaria de la violencia que a veces ni siquiera es cierta; si debe atenderse la defensa de los derechos humano de todos y establecer criterios de convivencia con el tiempo de mujeres, comprendiendo el tiempo de los hombres. Si sabemos a donde vamos, sabemos que queremos y podemos llegar a establecer un camino que garantice felicidad, amor y bienestar para todas las y los poblanos, respetar la dignidad y comprender nuestras regiones y la diversidad cultural. Somos México y por ello la patria se defiende, la nación se entiende y el concepto de estado debe ser claro a favor de las mayorías por que el pueblo quita y el pueblo pone, nosotros vamos unidos para ganar el futuro de quienes con nosotros han dado batallas, y dejar un legado también para nuestros descendientes mexicanos Navegación de entradas Morena, la tentación de parecerse Incapaces como Corina