por Rodolfo Lara Lagunas

1

La respuesta es clave para comprender las marchas de la derecha nacional e internacional. Esta tiene todo el derecho de tomar las calles para protestar por la pérdida de privilegios con las acciones de la 4ª.Transformación, que tiene como horizonte defender ¡primero a los pobres! Como la izquierda tiene también todo el derecho de denunciar sus mentiras y alianzas con el imperio gringo.

Desde el inicio del nuevo régimen (2018), las acciones obradoristas han provocado manifestaciones de la derecha con baja participación popular. Estas siempre se han realizado con membretes que pretenden ocultar la mano prianista, pero su presencia siempre ha puesto en evidencia la falsa “sociedad civil”. El final de este proceso, supuestamente apolítico, condujo a la postulación de la candidata prianista Xóchitl Gálvez, quién fue derrotada ampliamente por la actual presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, del partido de izquierda, MORENA.

Si las acciones del gobierno obradorista hubieran sido antipopulares la derrota de la izquierda en las elecciones de 2024 hubiera sido el resultado natural. Pero, estas siempre fueron a favor del pueblo, de los pobres, que son mayoría, lo que determinó un triunfo contundente y aplastante; a grado tal, que desapareció un aliado del PRIAN, el PRD y están en los límites de desaparición , tanto el PRI como el PAN.

2

¿Cuáles fueron estas acciones que tiene a la derecha rabiosa, dado que estas provocaron su derrumbe político? Principalmente tres:

  1. Los Programas Sociales que fueron elevados a rango constitucional y a los que se opusieron principalmente los panistas con su voto y que benefician y apoyan a ancianos y adultos mayores, a jóvenes, estudiantes de bachillerato y campesinos.
  2. El alza constante de los salarios mínimos. Así, se pasó de 88 pesos diarios (en el último año del priista Peña Nieto) a 248 pesos, en el último año de gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
  3. Fortalecimiento y restauración de los derechos de los trabajadores. Con ello se echó abajo, en lo fundamental, el outsourcing, rescatándose los contratos colectivos y se estableció el voto directo , secreto y universal para que los dirigentes sindicales de cualquier nivel sean electos.

A ello hay que agregar que el régimen obradorista empezó a obligar a los empresarios millonarios, nacionales y extranjeros, a pagar impuestos, cancelando la condonación de éstos.

Estas acciones tuvieron un resultado extraordinario: 13.5 millones de mexicanos abandonaron la pobreza, lo que nunca sucedió en los 36 años de neoliberalismo prianista. Con ello hubo una disminución de la desigualdad económica-social en México. ¡casi un milagro!

3

Este éxito de las políticas obradoristas, se reitera, llevó al triunfo a la actual presidenta de México y ha mantenido al pueblo en plena alianza con el gobierno de la 4ªTransformaciòn. Así, ¿cómo pretenden, en estas condiciones, los prianistas llenar calles y plazas públicas en contra de un gobierno popular?

Y como se han quedado solos, desde la campaña presidencial, los voceros de la derecha, han venido presionado a la presidenta para que rompa públicamente con AMLO inventando que ésta gobierna en constante comunicación con él, insinuando que existe un maximato.

A esta sugerencia derechista, la presidenta no sólo ha respondido que esto nunca lo hará dado que vienen del mismo movimiento y porque como dijo el propio Andrés Manuel : “yo soy fresa al lado de Claudia”. Y para demostrar la continuidad del proyecto de transformación logró en su primer año de gobierno convertir en leyes las iniciativas que AMLO no pudo lograr al no tener la mayoría necesaria en el Congreso, sobre todo en el Senado, entre ellas la Reforma al Poder Judicial corrupto, que los ha puesto más rabiosos y desesperados.

Al carecer de apoyo popular sus protestas impotentes los conducen al uso de la violencia. Como se demostró al término de la marcha al zòcalo el 15 de noviembre, al ingresar alrededor de mil jóvenes vestidos de negro, tratando de romper las vallas para ingresar al Palacio Nacional. ¿Los nuevos Halcones?

Y mientras la popularidad de su titiritero, Trump, anda por abajo del 40 por ciento, el de nuestra presidenta gira alrededor del 70 por ciento. Los hechos pues, muestran que hoy el pueblo mexicano está mejor con la 4T que en los tiempo neoliberales del prianismo, pese a que apenas se está construyendo el segundo piso. De ahí el fracaso, uno más, de la marcha, supuestamente organizada de manera anónima por la llamada Generación Z.

Y para mayor valoración política: mientras en la última manifestación norteamericana contra Trump reunió a más de 7 millones de ciudadanos en los 50 estados de la Unión Americana, en México, en las marchas que se realizaron en los estados y en la capital del sábado 15 de noviembre contra la presidenta no reunieron , en total, ni cien mil ciudadanas y ciudadanos.

Ciertamente falta mucho por hacer, entre otras acciones depurar al partido de los infiltrados que no tienen puesta la camiseta del humanismo mexicano, que carecen de principios, de convicciones. Pero mientras el régimen de la 4T siga teniendo a los pobres como su centro de atención, todas las campañas sucias, mediáticas y de desestabilización llevarán a la derecha neoliberal prianista y entreguista de fracaso en fracaso. ¡Los hechos hablan!

Loading