Ciudad de México — La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó que una de las prioridades de su gobierno es marcar un contraste definitivo entre el modelo de la Cuarta Transformación y los gobiernos del pasado. Durante su conferencia matutina, la mandataria subrayó que, más allá de los procedimientos jurídicos, el objetivo central es evidenciar las diferencias entre los proyectos de nación que favorecieron privilegios y aquellos que hoy apuestan por el bienestar social.

Foto: Presidencia

Sheinbaum explicó que, mientras en sexenios anteriores existieron ingresos históricos por excedentes petroleros que terminaron en actos de corrupción y el aumento de la burocracia, su administración opera bajo una política de honestidad y austeridad republicana. Este modelo ha permitido destinar un billón de pesos de manera directa a la población y realizar obras de infraestructura históricas sin aumentar impuestos ni condonar obligaciones fiscales. 

Sobre el combate a la corrupción y el principio de “cero impunidad”, la presidenta enfatizó que su gobierno es el primero en denunciar irregularidades internas, citando los casos de Segalmex y el contrabando de combustible detectado al inicio de su gestión. “Si hay una denuncia, la Secretaría de Anticorrupción tiene la obligación de presentarla ante el Ministerio Público y que se detenga a quien tenga que detenerse, de acuerdo a las evidencias”, puntualizó. Reiteró que la autonomía de la Fiscalía debe respetarse, pero que la responsabilidad del Ejecutivo es no tolerar desfalcos y garantizar que los recursos públicos lleguen a quienes más lo necesitan.

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Con este mensaje, la Presidenta reafirmó que la coherencia y la honestidad son los pilares que deben probarse en todo momento para diferenciar su proyecto de los periodos anteriores, enfocándose en la viabilidad del desarrollo nacional para las futuras generaciones.

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