Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum encabezó la firma del Acuerdo Nacional para el Ordenamiento de la Producción, Abasto, Comercialización y Precio Justo del Jitomate, una estrategia que busca garantizar el suministro del producto en el mercado interno y contribuir a la reducción de su precio para millones de familias mexicanas. El convenio fue suscrito con productores de 18 estados de la República, comercializadores de centrales de abasto y cadenas de autoservicio, con el objetivo de fortalecer el abasto nacional y evitar distorsiones en la cadena de comercialización que impacten el bolsillo de los consumidores. La mandataria explicó que el acuerdo permitirá que una parte importante de la producción de jitomate tenga como prioridad el mercado nacional antes de la exportación, garantizando así una mayor disponibilidad del producto y favoreciendo precios más accesibles. Combatir la especulación y fortalecer el mercado interno La medida surge después de que el jitomate registrara incrementos significativos en distintas regiones del país durante los últimos meses, impulsados por fenómenos climáticos, afectaciones a la producción agrícola y problemas en la cadena de distribución. Desde el inicio de su administración, Sheinbaum ha impulsado acuerdos con distintos sectores productivos para contener la inflación y proteger el poder adquisitivo de las familias mexicanas, particularmente en productos de la canasta básica. El nuevo esquema contempla una mejor coordinación entre productores, distribuidores y puntos de venta, con el propósito de reducir la participación de intermediarios que elevan los costos finales para el consumidor. Más de 12 mil productores participarán en la estrategia De acuerdo con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, el acuerdo beneficiará a más de 12 mil productores que generan alrededor de 3.7 millones de toneladas de jitomate al año en más de 50 mil hectáreas cultivadas. Actualmente, cerca de la mitad de la producción nacional se destina a la exportación. La estrategia busca equilibrar las necesidades del mercado interno con los compromisos comerciales internacionales, fortaleciendo al mismo tiempo la soberanía alimentaria y la capacidad del país para garantizar el acceso a alimentos básicos a precios razonables. Con este acuerdo, el Gobierno de México apuesta por una política de coordinación entre productores y comercializadores para asegurar que los beneficios de la producción agrícola lleguen tanto al campo mexicano como a las familias consumidoras. Navegación de entradas Fortalecen lazos de cooperación económica y cultural entre China y Zacatlán Roberto Solís cumple compromiso del “Año Hídrico” y entrega nuevo colector sanitario en Xalmimilulco