El campo poblano, eje de la transformación: hacia la soberanía alimentaria y el desarrollo con justicia social

Puebla, Pue. — En el marco del programa de Seguridad en el Campo, el Gobierno del Estado refrendó su compromiso con la transformación estructural del sector agropecuario, como parte fundamental del eje de Riqueza Comunitaria, base de la estrategia para combatir la pobreza alimentaria, detonar el desarrollo regional y garantizar la soberanía alimentaria en Puebla.

Durante su intervención, el titular del Ejecutivo estatal subrayó que las grandes potencias del mundo han cimentado su desarrollo en tres pilares: soberanía tecnológica, financiera y alimentaria. “Y la primera soberanía nace en el campo. No podemos avanzar si no atendemos al sector primario con una visión integral, productiva y humanista”, afirmó.

Con un enfoque de inclusión y justicia social, se destacó que en Puebla más de 600 mil hectáreas permanecen sin sembrar año con año, mientras alrededor de 400 mil familias enfrentan condiciones de pobreza alimentaria. Para revertir esta situación, el gobierno estatal ha impulsado la entrega de 27 módulos de maquinaria agrícola en igual número de regiones, beneficiando este año a cerca de 200 mil familias campesinas.

El mandatario enfatizó que esta estrategia no solo atiende la productividad, sino que combate directamente las causas estructurales de la desigualdad: “La tierra es un medio de producción natural, una vía para la autosuficiencia, el alimento y el desarrollo económico familiar”.

Asimismo, se anunció la reconversión de la matrícula educativa en instituciones como los CECyTEs, que ahora se alinearán con las vocaciones productivas del territorio: agroindustria, turismo comunitario y desarrollo local. También se proyecta la instalación de CIITRAs (Centros de Innovación y Transformación Regional Agroalimentaria) para agregar valor a los productos del campo poblano.

Uno de los grandes retos, se señaló, es la comercialización. En ese sentido, se hizo un llamado respetuoso a las cadenas de autoservicio para que promuevan los productos locales bajo la marca “Cinco de Mayo Puebla”, la cual será posicionada como una política pública de Estado con respaldo institucional.

“No podemos seguir vendiendo el durazno en cajas a granel cuando podríamos venderlo deshidratado, en crema o en shampoo”, ejemplificó el mandatario, destacando que los países que industrializaron su campo lograron transformar su economía.

Finalmente, se enfatizó que esta revolución agropecuaria es parte del modelo de desarrollo endógeno con base en el humanismo mexicano, articulado desde el Plan Nacional y Estatal de Desarrollo. “Esta no es una ocurrencia, es una política con diagnóstico, con visión, con emoción y con rumbo: justicia, seguridad y riqueza comunitaria”.

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