por Benigno Romano

En el primer artículo, vimos tres de diez recomendaciones, éstas fueron: 1.- La congruencia, 2.- Conocer a los amigos de tus hijos y el contexto y 3.- Practicar permanentemente el darles reconocimiento, en esta segunda parte, vamos a reflexionar sobre las otras tres recomendaciones que siguen. El  4.-  Se trata de incentivar que tus hijos convivan con compañeros para compartir ambientes sanos con actividades de cultura y deporte; 5.- Generar espacios para hablar de sus amigos, pregúntale a tu hijo cómo le va con sus amigos, recuerda que durante la ado­lescencia, éstos son una fuerte influencia y pueden ejercer presión para realizar ciertas conductas, si sus amigos toman, fuman o sospechas que consumen drogas, debes platicar con tu hijo sobre las consecuencias negativas de consumir drogas, como por ejemplo los daños a su salud, el riesgo de sufrir accidentes  y  6.- Desarrollar su autoestima

Recomendación 4.- Elije una tarde de la semana y habla con tu hijo sobre sus amigos y las actividades que les gusta hacer, de esta forma podrás conocer mejor sus amistades y sus cos­tumbres. Generalmente cuando se tiene los espacios para hablar no es tema de su interés, y aquí hacemos énfasis en dejarlos que ellos sean los que llevan la platica y definan el tema, de esta manera tu conocerás mejor a tu hijo.

Recomendación 5.- Aprende a escuchar a tu hijo, evita ser tú el que hable, más bien escúchalo para que te comparta sus experiencias y sentimientos, sus problemas y logros, habla con él y aprende a escucharlo sin descalificarlo, es bueno que sepas cómo se siente tu hijo, qué problemas tiene y cuáles son sus intereses, muestra interés en lo que te dice y evita darle consejos en ese momento, busca una buena oportunidad. Encuentra un buen momento para hablar con tu hijo sobre cualquier tema que a él le llame la atención.

Recomendación 6.- Trabaja en desarrollar su autoestima, al platicar, no lo interrumpas, míralo a los ojos cuando hable, ponle atención, espera hasta que termine de hablar y luego dale tu opinión sin regañarlo, apaga el radio, la tele, el celular, deja lo que estés haciendo para escucharlo con interés, evita los sermones. Si algo de lo que diga tu hijo no te parece bien, no lo descalifiques en automático, mejor piensa bien cómo decirlo antes de explotar con un insulto o una burla que puede lastimarlo y cortar con la comunicación. Haz un esfuerzo para no enojarte; respira profundamente unas cuantas veces y luego pregúntale que fue lo que pasó.

Algunas tareas dentro de las recomendaciones que deben ser consideradas: En el transcurso de la semana, elije un buen momento para platicar con cada uno de tus hijos por separado, ya que cada situación requiere atención especial y sus problemas y sentires son muy distintos, si tienes problemas para hacerle algún comentario positivo, toma unos minutos del día para pensar en cómo te gustaría que te hablaran de tus cualidades; esto te ayudará a saber qué decirle a tu hijo. Durante la semana reparte tareas a cada uno de tus hijos, sobre todo una que hayas notado que les cuesta trabajo. Por ejemplo: servir el agua durante la comida.

Recuerda que en toda conducta incluyendo los silencios siempre hay mensajes y a veces éstos son significativos y solicitan ayuda a gritos solo que, con otros códigos, hasta la próxima con las 4 recomendaciones restantes.    

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