Saludo con mucho cariño, gusto, fraternidad al gobernador constitucional de Puebla, Alejandro Armenta. Gracias, Alejandro. Y a todas y a todos por esta recepción. Estamos cerrando un ciclo de rendición de cuentas. El próximo 1º de octubre cumplimos ya, 2 años al frente del Gobierno de la República. Y, como ustedes saben, la Constitución dice que los Presidentes, en este caso la Presidenta, debemos dar nuestro Informe a la nación todos los 1º de septiembre. 1º de septiembre los Presidentes, las Presidentas, debemos dar un Informe a la nación. Así lo hicimos, el 1º de septiembre. Pero nosotros, desde el primer año, decidimos hacer un circuito por todo el país, dar un Informe, una rendición de cuentas por cada entidad de la República. En lo que va de septiembre ya visitamos: Morelos, Durango, Zacatecas, San Luis Potosí, Aguascalientes, Colima, Jalisco, Nayarit, Nuevo León, Coahuila, Tamaulipas, Veracruz, Chiapas, Oaxaca, Campeche, Yucatán, Quintana Roo, Hidalgo, Tlaxcala, Guanajuato, Querétaro, Estado de México, Chihuahua, Baja California, Baja California Sur, Sinaloa. Y el día de hoy aquí con ustedes en Puebla, en el estado número 27 de la rendición de cuentas, que le llamamos “Honestidad y resultados”. Bueno, aprovecho también en este recorrido para poder hablar un poco de cómo es que llegamos al momento actual, cómo es que llegamos a lo que llamamos “la Cuarta Transformación de la Vida Pública de México”. Y, además, aprovechamos para recordar un poco de la historia de nuestro país porque estamos en el Mes de la Patria. Septiembre es el Mes de la Patria, porque conmemoramos, el 13 de septiembre, el día en que los Niños Héroes defendieron a la patria en el Castillo de Chapultepec frente a la invasión de Estados Unidos. También conmemoramos el Día de la Independencia, el 16 de septiembre. Y el 27 de septiembre es el día de la consumación de la Independencia de 1821. Y vale la pena recordar por qué le llamamos “la Cuarta Transformación” y cómo es que México, muy brevemente platicarles cómo es que llegamos a este momento, porque un pueblo que no tiene memoria no tiene brújula; un pueblo que no sabe de dónde venimos difícilmente sabe adónde vamos, cómo es que llegamos a este momento histórico de nuestro país y cuáles son los principios que constituyeron a México y que nos siguen guiando hasta este momento. Un 16 de septiembre de 1810, después de tres siglos de ser colonia española, un hombre, el cura Hidalgo, salió a dar un Grito. Había 12 personas en la Plaza de Dolores. Habían estado trabajando, con otros independentistas: la Independencia de México, después de tres siglos de conquista y colonia española. Fíjense qué particularidad tiene nuestro país, que en toda América Latina quien dirigió los movimientos de independencia fueron militares criollos. ¿Qué quiere decir eso? En la Colonia, en aquella época, hace más de 200 años, cuando España era quien gobernaba nuestro territorio, había castas: Los que habían nacido en España eran los de arriba. Luego, los criollos, los hijos de padres españoles. Luego, los mestizos, la combinación entre un padre español y una madre española nacida o venida de un pueblo indígena, o viceversa. Después los indígenas. Y después la población negra. Y cada uno tenía derechos distintos. Pues en toda América Latina quien dirigió el movimiento de independencia fue un militar criollo que pertenecía al virreinato. En México no, en México fue un cura de pueblo quien levantó al pueblo de México por su libertad y por su independencia. Y ese origen popular de nuestra independencia marcó para siempre la historia de México. Este hombre llamó al pueblo a independizarse, a la libertad. Les decía que eran 12 en Dolores, Guanajuato; pero de ahí, en pocos días, fueron cientos; y en pocos días, fueron miles. Tomaron Celaya, de ahí tomaron Guanajuato, de ahí se dirigieron hacia la Ciudad de México y después hacia Guadalajara. Y ese cura que llamó por la independencia y la libertad, en pocos meses de escuchar al pueblo, dijo: “no solo es la independencia y la libertad, sino que hay que abolir la esclavitud y las castas”. Fíjense lo que significa la Independencia de México: el pueblo movilizado, llamando a la independencia, a la libertad, a la justicia social. Eso no lo tiene ningún país en América Latina; eso solamente viene del pueblo de México, que siempre ha luchado por su libertad y por su independencia. En 6 meses, Hidalgo es detenido por el Ejército Realista con otros independentistas, lo llevan a Chihuahua y ahí lo fusilan. Pero Hidalgo dejó un discípulo: José María Morelos y Pavón. Morelos, otro cura de pueblo, siguió con la Independencia. Y él hizo algo extraordinario, además de su brillante capacidad para constituir un ejército: hizo la primera Constitución del México independiente. Tiene el bello nombre de “La libertad de la América Mexicana”. Ellos, a salto de mata, unos cuantos hombres, hicieron una Constitución. Pero fíjense lo hermoso de esa Constitución: lleva una parte que hasta ahora es el Artículo 39 de nuestra Constitución, que dice “la soberanía dimana del pueblo”. ¿Qué quiere decir eso? Que solo el pueblo de México puede definir su destino, que ninguna potencia extranjera, ninguna élite, puede definir el destino de la patria. Y de ahí viene otro pensamiento hermoso, dice: “hay que moderar la indigencia y la opulencia”, es decir, no debe haber tanta desigualdad social. “Hay que eliminar las castas”, también dice. Y dice que “el hijo del hacendado y el hijo del peón deben tener la misma educación”. Desde entonces, la defensa de la educación pública. Morelos también es detenido y es fusilado posteriormente. Después, viene Guerrero, que por ahí de las montañas del hoy estado de Guerrero, siguió luchando por la independencia. Ese hombre, cuando su padre le dice: “por favor, hijo, entrégate ya; te van a matar”; le dice la hermosa frase que los mexicanos llevamos en el corazón: “no, padre. La patria es primero”. Finalmente, en 1821 una persona que venía del Ejército Realista: Iturbide, y Vicente Guerrero hacen un acuerdo para lograr la independencia, la consumación de la independencia. Entran a la Ciudad de México y toman el Palacio Nacional. Pero Iturbide se corona como emperador. Y los independentistas, Guerrero, Guadalupe Victoria, dicen: “no luchamos tantos años para tener a un rey en nuestro país; nosotros queremos democracia, queremos una República”. Quitan a Iturbide del poder y, en 1824, el primer presidente de México es Guadalupe Victoria. Por eso digo yo que el pueblo de México siempre ha luchado: Por la libertad, por no ser esclavo. Por la independencia, por ser un país independiente. Por la soberanía, por que el pueblo determine el destino de la patria. Por la justicia social, que nadie se quede atrás, que todos caminemos juntos. Y por la democracia, que el pueblo decida quién gobierna sus estados y quién gobierna la Presidencia de la República. Ese es el fundamento de la nación. Pero no crean que en 1821 se acabó la historia por la independencia. El siglo XIX estuvo marcado porque hasta 1836, España nos reconoce como República, como país independiente. Y nada más nos reconoce España —que por cierto, trató de invadirnos nuevamente en 1829— tan solo nos reconoce España y Francia llega a nuestro territorio con una guerra que se llamó “la Guerra de los Pasteles”, donde querían cobrar supuestamente una deuda de unos pasteleros franceses. En realidad, querían nuestro territorio, querían que México fuera colonia de Francia. Se fueron y poco tiempo después llegó Estados Unidos, y nos invadió, y se llevó más de la mitad del territorio. Ahí hay historias también de una valentía extraordinaria: El General Grant, un miembro del Ejército de Estados Unidos que después fue presidente, escribió unas memorias y dijo: “esa guerra de Estados Unidos contra México fue muy injusta, pero algo que me quedó en el corazón —dice el General Grant— es la valentía del pueblo de México para defender su independencia”. Ese es el pueblo de México. Y después de eso, nos vuelven a invadir los franceses. Aquí en Puebla hay una historia que ustedes todos la conocen, que es la Batalla de Puebla, al mando del General Zaragoza. Llegan los franceses, el ejército más poderoso del mundo. Y el General Zaragoza, que había luchado con Benito Juárez en la Guerra de Reforma, Juárez lo manda a defender a la patria, y en Puebla, con un ejército que apenas tenía uniformes, que apenas tenía armas, Zaragoza le dice al pueblo: “puede ser que venga el mejor ejército del mundo, pero ustedes son los mejores hijos de México”. Y los mejores hijos de México defendieron a la patria en la Batalla de Puebla. Los conservadores mexicanos, imagínense, desde entonces estaban de acuerdo con la invasión francesa. Querían que viniera alguien de fuera a gobernarnos, incluso fueron por Maximiliano para que viniera a gobernar a México. Los franceses se rearmaron, llegaron a la Ciudad de México y permanecieron 5 años. Pero Benito Juárez, los liberales y el pueblo de México nuevamente venció a los franceses y se logró la restauración de la República, la segunda independencia de México. No crean que ha sido fácil. Después de eso, después de Juárez, vino el porfiriato y luego la Revolución Mexicana y en 1914, otra vez, Estados Unidos nos quiso invadir, pero todos los revolucionarios estuvieron en contra de esa invasión. Por eso, el pueblo de México, hasta hoy, tiene una marca, tiene un sello, lo lleva en el corazón: nosotros decidimos en nuestro país. México es un país libre, independiente y soberano. Luchamos por independencia, soberanía, justicia social, libertad y democracia. Le llamamos “Cuarta Transformación” porque México vivió una Primera con la Independencia; una Segunda con la Reforma, y la defensa contra la invasión francesa; una Tercera, la Revolución Mexicana. ¿Y qué pasó después de esa Tercera Transformación? No voy a hacer más historia, solo recordarles que México vivió un periodo de mucha oscuridad en nuestro país en la historia reciente, le llamamos “el periodo neoliberal”. Fueron seis sexenios, seis presidentes, si los recordamos: Miguel de la Madrid, Salinas de Gortari, Zedillo, Fox, Calderón, Peña Nieto. Seis sexenios. Vendieron las empresas del pueblo de México a privados, crearon unos cuantos millonarios. 36 años que no subió el salario mínimo, de empobrecimiento del pueblo, de hacer deudas privadas: deudas públicas. Pero en 2018… Ah, bueno, y dos fraudes electorales al menos, el de 1988 y el de 2006. ¿Cuál “democracia”? Nunca la defendieron ellos. Pero, en 2018, el pueblo de México dijo: “¡basta! Es hora de la Cuarta Transformación de la Vida Pública de México”, y llegó el Presidente Andrés Manuel López Obrador. Y la historia cambió, cambió la historia. Llamamos “Transformación” porque fue una transformación profunda, de fondo. ¿Qué fue lo que principalmente cambió? Fueron 36 años de gobiernos que gobernaron para unos cuantos, que nunca les importó el pueblo, o también podemos decir que unos pocos se apoderaron del gobierno. Y en 2018 y en 2024, nos reivindicamos como gobiernos del pueblo, por el pueblo y para el pueblo de México. Se acabaron los gobiernos de unos cuantos que solo ven por unos. Llegamos los gobiernos que velamos por el pueblo, con principios, con bases. Porque nosotros no llegamos impuestos por nadie, llegamos elegidos por el pueblo. Y esos principios tienen que ver con una visión económica y una visión ética y moral. Uno de los principios es: “Por el bien de todos, primero los pobres”. Fíjense, en tan pocas palabras todo lo que eso significa: Quiere decir que nosotros no dejamos a nadie atrás. Quiere decir que nosotros nos damos la mano. Porque aquella idea de que “el pobre es pobre porque no trabaja” es una mentira. Lo que pasa es que fueron años de bajos salarios, de no acordarse del pueblo. Si alguien trabaja es el pueblo de México, un pueblo trabajador. Por eso, ahora gobernamos con la visión de “Por el bien de todos, primero los pobres”. Con la visión de que “no puede haber gobierno rico con pueblo pobre”. Cero corrupción en los gobiernos de la Transformación. Y con la visión de que “Con el pueblo, todo; y sin el pueblo… ¡nada! …nada”. A partir del 2018, hubo cambios importantes, decía. Uno de ellos, que parece menor, es que aumentó el salario mínimo: En 2018, el salario era de 2 mil 800 pesos mensuales. En 2026, el salario es, el salario mínimo es de más de 9 mil 500 pesos mensuales. Un aumento de 154 por ciento en términos reales. Otras reformas laborales: Se acabó el outsourcing. Y ahora con nosotros, los trabajadores de plataformas digitales tienen seguridad social. Y a partir del próximo año, la jornada laboral se reduce 2 horas cada año para llegar a 40 horas en el 2030. Decían que “si aumentaba el salario mínimo, iba a haber inflación”, que “si aumentaba el salario mínimo, se iba a devaluar el peso”, que “si aumentaba el salario mínimo, no iba a haber inversión”. Falso. Aumentó el salario mínimo y no hay inflación, aumentó el salario mínimo y el peso está fuerte, aumentó el salario mínimo y estamos en récord de Inversión Extranjera Directa, como nunca antes en nuestro país. Por eso, va a seguir aumentando cada año el salario mínimo por encima de la inflación. ¿Qué otra cosa llegó para quedarse? Los Programas de Bienestar: la Pensión a Adulto Mayor, las becas. Les voy a platicar, los derechohabientes, los beneficiarios de los Programas de Bienestar: Fíjense, Pensión para Adulto Mayor, 667 mil adultos mayores en Puebla reciben la Pensión Universal para Adulto Mayor. Se cumple 65 años, se inscribe uno, le llega la Tarjeta de Bienestar y sin intermediarios reciben su Pensión cada bimestre A nadie le preguntan: “¿por quién va a votar?”, “¿de qué partido político es?”. Es universal, es un derecho del pueblo de México. Dice un expresidente que “quien recibe la pensión es un flojo”. No sé si ya lo oyeron. ¿Qué le decimos? Para nosotros, los adultos mayores son héroes y heroínas de la patria, porque han dado su vida a sus familias, a sus pueblos, a sus comunidades, a la nación. Así como los pueblos originarios defienden, reconocen, reciben los consejos de los adultos mayores, nosotros también veneramos a los adultos mayores. Y esa Pensión ya es un derecho, está en la Constitución de la República, y cada año va a seguir aumentando por encima de la inflación. En Puebla, 104 mil personas con discapacidad reciben una Pensión. Igual, hay en Puebla 228 mil 234 jóvenes de preparatoria que reciben su beca, para todas y todos los jóvenes que estudian en preparatoria pública la Beca “Benito Juárez”. Para el campo: 118 mil reciben Producción para el Bienestar; 120 mil 598 reciben Fertilizantes Gratuitos; 15 mil 140 reciben el programa Sembrando Vida. Y ahora que entramos nosotros al gobierno incorporamos tres nuevos programas: El primero, Pensión Mujeres Bienestar, todas las mujeres de 60 a 64 años reciben una pensión. Esa es solo para mujeres. ¿Sí saben por qué? Llegamos a los 60 años. Sé de lo que les hablo porque tengo 64 años. Por cierto, ya ven que a las mujeres desde jóvenes nos dicen que no digamos nuestra edad. ¿A poco no? Tiene uno 50, “¿cuántos tienes?”, “45”. ¿Qué tiene de malo que las mujeres digamos nuestra edad? Por eso yo, orgullosamente digo, tengo 64 años y estoy orgullosa de envejecer. Soy mamá y soy abuela. Y cuando llegamos a los 60, los hijos ya están grandes. ¿Y ahora a quién nos dejan a cuidar? ¿Quién reconocía ese trabajo? Dije que “llegábamos todas a la Presidencia”, así que a partir de los 60, solo para mujeres, para reconocer el trabajo de cuidados que han hecho: Pensión Mujeres Bienestar, de 60 a 64 años. Después tomamos la decisión de dar beca también a los jóvenes de secundaria. Ya todos los jóvenes de secundaria tienen una beca. Fíjense. Hay esta idea que han dicho de que “solo deberían recibir beca los que tienen buena calificación”. Pero nosotros pensamos, y de hecho así lo vimos cuando fui jefa de Gobierno de la Ciudad, que cuando se divide en el salón de clase al que tiene beca y al que no tiene beca, se genera una diferencia. Y en vez de que todos quieran tener buena calificación, se divide entre los supuestos “buenos estudiantes” y “los malos estudiantes”. Y eso no ayuda a la educación. Mejor apoyamos a todos para que todos estudien. Y ya probamos que, cuando se da beca, todos los estudiantes tienen mejores calificaciones. Así que, por eso, si se va en escuela pública: todos tienen su Beca “Rita Cetina” en secundaria. Y en el caso de la primaria, a partir de este año recibieron un apoyo para útiles y uniformes escolares. El otro día que estaba en Jalisco, una señora se acercó y me dijo: “¡gracias, Presidenta!”. Le dije: “¿por qué?”. Me dijo: “es que por primera vez pude comprarle todos los útiles escolares a mis hijos gracias al apoyo de ‘Rita Cetina’, de útiles y uniformes escolares”. Por eso, para que todos lleguen parejitos a la escuela, a todos, 8 millones de niñas y niños reciben la Beca “Rita Cetina” de útiles y uniformes escolares. Desde 2025 iniciamos el programa Salud Casa por Casa, de enfermeras, enfermeros en todo el país que visitan las casas de los adultos mayores y las personas con discapacidad. Los apoyan si tienen la enfermedad de diabetes, hipertensión o alguna otra enfermedad; dan consejos para la salud. Y ya inicia el programa de Farmacias para el programa Salud Casa por Casa, para recoger de manera gratuita los medicamentos de este programa sin ir necesariamente al Centro de Salud. ¿Qué más estamos haciendo en Puebla? Porque, además… Ah, bueno, me falta. ¿Saben cuántas personas en Puebla reciben Programas de Bienestar? Son 2 millones 165 mil 549 personas que reciben de manera directa un apoyo. Son los impuestos del pueblo regresados al pueblo de México. El 1º de septiembre dije: “es el amor hecho política pública”. De eso se trata los Programas de Bienestar. Son más de 2 millones aquí en Puebla. ¿Qué más estamos haciendo en Puebla? Bueno, estamos apoyando en toda la repavimentación, tanto en la ciudad de Puebla como en otras ciudades del estado. Estamos empezando por quien más lo necesita. Estamos haciendo una carretera muy necesaria en la Mixteca poblana, que conecta con la Mixteca oaxaqueña y también con La Montaña de Guerrero, es la carretera Cuautla-Tlapa. También estamos en distintos lugares en la conservación de las carreteras. Y, ya saben que vamos a ampliar la carretera aquí en la caseta, que va a Veracruz, en Amozoc, para que podamos mejorar el tránsito en esta vialidad. Estamos en la modernización de la carretera Tulancingo-Nuevo Necaxa, esta ni la conocía el gobernador. También, igual, en la modernización de la autopista Puebla-Acatzingo, también va a tener una ampliación y una modernización. Estamos saneando todo el río Atoyac. El río Atoyac es lamentablemente el río más contaminado del país. Se están haciendo cerca de 20 plantas de tratamiento. ¿Por qué es importante sanear el río? Porque, además de que no debe estar contaminado, genera muchas enfermedades, particularmente en los riñones. Al sanear el río Atoyac, van a disminuir las enfermedades de los riñones. Estamos invirtiendo un recurso muy importante. Estamos también haciendo muchas preparatorias en Puebla. A veces uno ve el problema de la inseguridad solo resolviéndolo con policías, Guardia Nacional. Pero nosotros pensamos que un elemento principal es que todos los jóvenes vayan a la escuela. Hay muchos jóvenes de 15 años que por distintas razones no van a la escuela, entre otras, porque no hay preparatoria cerca de los lugares. Así que estamos haciendo en Puebla cerca de 18 preparatorias para que los jóvenes puedan ir a la escuela, y el próximo año vamos a hacer otro tanto. Aquí en la ciudad de Puebla: la Universidad Nacional Rosario Castellanos, para alrededor de mil estudiantes, un campus más de la universidad. La sustitución del Hospital General Regional “Carmen Serdán”, del IMSS, que ya inauguramos hace poco. Las nuevas Torres de Cardiología y Oncología, que también inauguramos. Y a partir de este mes, junto con el gobernador, estamos ya haciendo, va a iniciar la construcción de 812 consultorios del IMSS Bienestar en todo Puebla. Además de mejorar los Centros de Salud, hospitales, el ISSSTE, el IMSS, el IMSS Bienestar, queremos que entre las tres instituciones, el ISSSTE, el IMSS y el IMSS Bienestar, haya consultorios con médicos. Abrimos la convocatoria para 20 mil médicos. Ya se inscribieron 78 mil médicos que quieren participar en los consultorios en todo el país, ya se van a incorporar. Vamos a arreglar los consultorios, van a tener todo el equipamiento y también su propia farmacia con los 60 medicamentos que son más necesarios para atender desde niños hasta adultos mayores, 812 consultorios en Puebla. Bueno, estamos trabajando con Alimentación para el Bienestar, con una planta transformadora de café. De igual forma, una planta agroindustrial de maíz nativo para producir harina de maíz. Una planta… ¡Ah! Aquí, Puebla, además de lo que ya existía, se está convirtiendo en el centro de la electromovilidad, porque aquí se van a construir las baterías del vehículo Olinia, que ya inicia su puesta en marcha el próximo año. De igual forma, la reconstrucción de todas las carreteras que se dañaron con las lluvias —ya iniciaron— del año pasado. Todos los pueblos originarios reciben de manera directa un presupuesto, todos los pueblos originarios del país. En Puebla son 880 comunidades que reciben de manera directa un presupuesto. Cada municipio de Puebla tiene un Centro LIBRE para las Mujeres, para poder apoyar frente a la violencia. Dos Centros Comunitarios Deportivos en algunos de los municipios, más necesarios. Y termino con esta acción, que también es muy importante: estamos construyendo cerca de 69 mil viviendas para personas de escasos recursos en Puebla. Se trata de viviendas del Infonavit, del FOVISSSTE y de la Comisión Nacional de Vivienda. Se llama el “Programa Viviendas para el Bienestar”. Y es muy fácil adquirir el crédito de Viviendas para el Bienestar. Y también a todos aquellos que tenían créditos impagables, de deudas que no se podían pagar de casas, que en Puebla son 142 mil, ya les redujimos sus deudas o de plano ya pagamos todas sus deudas para que puedan tener su escritura y su vivienda. Antes los gobiernos le quitaban al pueblo. Con la Cuarta Transformación, los gobiernos damos al pueblo y, sobre todo, damos la mano y damos el corazón. Muchas gracias a todas y a todos por su presencia. Se les quiere mucho, mucho, mucho. ¡Que viva Puebla! Navegación de entradas Bety, la chucha