Ciudad de México — El Gobierno de México presentó el balance integral de infraestructura vial de la administración federal, el cual combina obra pública directa y un esquema de inversión mixta por 213 mil 868 millones de pesos para modernizar autopistas, puentes y caminos rurales en 17 entidades federativas. El director general de Banobras, Jorge Mendoza Sánchez, detalló que a través del Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin) se desarrollan 19 proyectos estratégicos bajo un nuevo modelo de participación pública mayoritaria y contratos de mantenimiento que eliminan concesiones lesivas al erario. Entre las obras principales destacan la ampliación a cuatro carriles del Corredor del Golfo, el tramo Tulancingo–Nuevo Necaxa, la conexión del Libramiento Reynosa, el corredor Las Varas–Platanitos en Nayarit y los cruces fronterizos de Puerto Verde en Piedras Negras y Nuevo Laredo 4 y 5. Por parte de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), se reportó un avance en la meta sexenal de caminos prioritarios, la cual contempla 3 mil 161 kilómetros con una asignación de 154 mil millones de pesos, de los cuales 407 kilómetros ya están en operación y más de 1,100 se mantienen en obra activa. Asimismo, se ejecutan 4 mil 554 kilómetros en caminos artesanales, un 20% más que en la administración previa, sobresaliendo el programa Lázaro Cárdenas en la Mixteca de Puebla, Oaxaca y Guerrero, que ya cuenta con 858 kilómetros concluidos. El plan nacional abarca además la intervención en 402 puentes y distribuidores nodales sobre corredores troncales, como las obras de desfogue en Mazatlán, Jojutla, el puente Nichupté en Cancún y los accesos al puerto de Veracruz. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo enfatizó que estas acciones consolidan un crecimiento anual de 6.7% en la industria de la construcción, impulsan insumos nacionales y proyectan la creación de más de 320 mil empleos directos e indirectos. Navegación de entradas “No necesitamos que nos juzguen desde afuera”: Sheinbaum a Donald Trump